Escribir para la web: Cómo captar la atención y mantenerla

escribir para la web textos que se leen

¿Recuerdas la última vez que abandonaste un post en Internet a los pocos segundos de empezarlo? El título prometía mucho, pero al entrar algo faltó y tu atención desapareció. Esto pasa muy a menudo en la web: la atención del lector es fugaz y escurridiza.

Entonces, ¿cómo conseguir que se queden hasta el final de tu artículo?

Spoiler: no es magia, sino técnica.

Hoy te hablo sobre cómo escribir para la web para captar la atención de tus lectores desde el primer momento.

Y (lo más importante) para que la mantengas hasta el final.

Las particularidades de la red

Escribir para Internet tiene sus propias reglas.

En la web nos comportamos de forma diferente a como leemos en papel.

La lectura en pantalla es hasta un 25% más lenta, y estamos rodeados de información y distracciones, lo que nos vuelve más impacientes​.

Por eso, casi nadie lee un texto en línea de principio a fin como lo haría con una novela.

En Internet tendemos a leer "en diagonal".

Por eso, escribir para la web exige aplicar técnicas de escritura específicas para captar y retener al lector digital.

Solo tienes 3 segundos para llamar la atención

La competencia por la atención es feroz.

Según algunos expertos, hoy en día el usuario promedio decide en cuestión de 3 segundos si seguirá leyendo o abandonará una página​.

¿Te imaginas?

Apenas al abrir tu artículo, en un parpadeo, el lector evaluará si le interesa.

Si en esos momentos iniciales no captas su interés, se irá a otro sitio.

Por eso, el titular y las primeras frases son esenciales.

Deben ser claras, atractivas y prometer beneficio o intriga.

Piensa en un gancho poderoso:

  • Una pregunta provocadora.
  • Un dato sorprendente.
  • Una frase inicial que plantee un misterio.

Ve directo al grano y muestra de inmediato el valor de tu contenido.

Tienes solo unos segundos para brillar, ¡aprovéchalos!

El lector escanea

Incluso si consigues que alguien se quede, no esperes que lea palabra por palabra desde el principio.

El comportamiento típico del lector en la web es escanear la página.

Echa un vistazo rápido a títulos, subtítulos, párrafos iniciales, palabras clave destacadas y listas, en busca de la información que le interesa.

Esto significa que tu contenido debe ser escaneable.

¿Cómo conseguirlo?

  • Usa párrafos cortos y frases sencillas. Un bloque de texto largo ahuyenta a quien lee en pantalla.
  • Incluye subtítulos descriptivos (H2, H3, etc.) que resuman la idea de cada sección, de modo que el lector pueda saltar a la parte que necesita.
  • Destaca palabras o frases clave en negrita o cursiva para atraer la mirada hacia conceptos importantes.
  • Apóyate en viñetas o listas (como esta) para resumir puntos clave de forma visualmente amigable.

Recuerda: en la web, tu lector primero escanea y luego, si algo le atrae, lee con más detalle.

Facilita ese escaneo y tendrás más posibilidades de mantenerlo en tu página.

Escribir para la web

¿Por qué quieres escribir para la web?

Antes de teclear siquiera la primera palabra, pregúntate: ¿Cuál es tu objetivo al escribir para la web?

Definir tu propósito te ayudará a determinar el tono, el estilo y las técnicas de escritura que debes emplear.

No es lo mismo escribir un blog personal para compartir experiencias que redactar textos corporativos para una tienda online, o que preparar un artículo informativo para un medio de noticias.

Puede que busques informar de manera clara, o persuadir al lector para que realice una acción (comprar un producto, suscribirse a tu boletín, etc.).

En cada caso, aplicarás estrategias diferentes.

Por ejemplo, si tu meta es convencer o vender, tendrás que apoyarte en técnicas de escritura persuasiva (propias del copywriting) para guiar al lector hacia la acción deseada.

En cambio, si solo quieres compartir conocimiento, tu estilo podrá ser más educativo y neutral, priorizando la claridad.

También es importante considerar a quién le escribes.

¿Quién es tu público objetivo?

Adaptar el lenguaje y los ejemplos a tus lectores hará que se sientan identificados y sigan leyendo.

Por supuesto, en el entorno online tampoco podemos olvidar el SEO: usar palabras clave relevantes forma parte de escribir para la web.

Investiga qué términos usa tu audiencia e inclúyelos de manera natural.

Esto ayudará a que tu contenido sea encontrado, pero sin sacrificar la experiencia del lector.

En resumen, ten muy claro por qué y para quién escribes.

Así podrás crear contenidos más enfocados, útiles y atractivos.

Cómo mantener la atención en el contenido

Conseguir que el usuario haga clic y empiece a leer es solo la mitad de la batalla.

Ahora necesitas mantener su interés hasta el final.

¿Cómo conseguir que no se aburra o se distraiga con otra pestaña?

Una estrategia eficaz es cumplir lo que prometes.

Si tu título y tu introducción generan expectativas, asegúrate de que el resto del texto las satisfaga.

Ve entregando la información de forma dosificada y estructurada.

Por ejemplo, puedes plantear preguntas a lo largo del texto y responderlas más adelante, manteniendo así un pequeño suspenso (lo que en copywriting se conoce como open loop).

Esta técnica de dejar un asunto abierto impulsa al lector a seguir leyendo para “cerrar el círculo” y descubrir la respuesta.

Además, añade historias, ejemplos o anécdotas.

A todos nos atraen las historias.

Pueden ser casos reales, situaciones hipotéticas o metáforas que ilustren tus puntos.

Una narración breve en medio de información técnica refresca la lectura y conecta con las emociones de quien está al otro lado de la pantalla.

Del mismo modo, usar un tono cercano y hacer preguntas retóricas de vez en cuando convierte la lectura en un diálogo implícito, haciendo que el lector se involucre (asiente con la cabeza, se pregunta a sí mismo, etc.).

También puedes sorprender al lector ofreciendo datos interesantes o consejos prácticos en el momento justo.

Si estás dando muchos conceptos teóricos, intercálalos con algo útil que el lector pueda llevarse (un tip, una regla fácil de recordar, un “¿sabías qué...?” relevante).

Esta alternancia evita la monotonía.

Y, por supuesto, mantén siempre un hilo conductor claro: cada párrafo debe conectar con el siguiente de forma lógica.

Si empiezas a divagar o metes información que no corresponde, perderás su atención.

En pocas palabras, mantén la curiosidad del lector y su satisfacción a la vez, entregándole valor constante a lo largo del texto.

Escribir para la web - mantener la curiosidad

Ten en cuenta el estilo

El estilo de escritura que utilices marcará la diferencia entre enganchar al lector o ahuyentarlo.

En la web suele funcionar mejor un estilo cercano, claro y directo.

Escribe como si le hablaras a tu lector cara a cara.

Usa un tono conversacional (sin dejar de ser profesional si la situación lo requiere) y prefiere la segunda persona ("tú") para involucrarlo.

Por ejemplo, no tengas miedo a decir "En este artículo aprenderás..." en lugar de "El lector aprenderá...".

Esa cercanía crea empatía y mantiene el interés.

Otro aspecto clave es la simplicidad. 

No pienses que por usar palabras rebuscadas vas a impresionar.

Al contrario, podrías frustrar a quien te lee.

El público prefiere palabras comunes y oraciones cortas.

Si necesitas introducir términos técnicos o complejos, explícalos con sencillez.

Recuerda que la atención es frágil: si el lector se tropieza con frases enredadas o párrafos interminables, es probable que se canse.

Mejor ve al grano y utiliza un lenguaje accesible.

Esto no significa caer en un tono infantil o demasiado básico, sino facilitar la lectura.

Un buen truco es leer tu texto en voz alta: si suena natural, vas por buen camino.

Cuida también la presentación del texto.

Asegúrate de mantener una coherencia en tu voz.

Imprime tu personalidad o la de tu marca en la escritura, para que el lector sienta que hay un humano detrás de las palabras, no un robot.

Mantener un estilo consistente y auténtico genera confianza, lo que se traduce en lectores que permanecen más tiempo.

Además, nunca está de más repasar los fundamentos: ortografía y gramática impecables (en especial si quieres proyectar una imagen profesional).

Un estilo pulido, adecuado a tu audiencia y medio, hará que tus textos atrapen sin que el lector casi lo note.

¿Te falta tiempo para escribir?

Ahora puede que estés pensando:

"Todo esto suena genial, pero no tengo tiempo para hacerlo bien."

Crear contenidos de calidad para la web lleva tiempo:

  • Investigar el tema.
  • Planificar la estructura.
  • Escribir un borrador
  • Revisarlo.
  • Optimizarlo para SEO.
  • Pulir el título…

Si tienes un negocio y no quieres que tus responsabilidades te impidan pasar tiempo con tu familia, es comprensible que la redacción pase al final de la lista.

Pero descuidar tus contenidos es un error que te puede salir muy caro.

Un sitio web o blog que no capta la atención de los visitantes pierde oportunidades de generar clientes, suscriptores o una comunidad fiel.

Si te falta tiempo para escribir, delegar esa tarea es la mejor alternativa.

No pasa nada por pedir ayuda.

Al contrario, invertir en contenido de calidad suele dar un gran retorno a largo plazo.

Contacta conmigo y te ayudaré a ganar ese tiempo que necesitas para otras cosas.

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